Programa de maternidad subrogada con su propia madre subrogada (¿Ya tiene su propia madre subrogada?)

La maternidad subrogada es un método de reproducción asistida al que se recurre cuando todos los tratamientos de la infertilidad resultaron ineficaces. Este método implica que una "tercera persona" participe en el proceso muy íntimo de la procreación, concretamente la madre subrogada, quien gesta al niño de los padres comitentes (del único padre comitente). A veces la necesidad de recorrer a una donación de gametos, es decir de óvulos o de semen, complica aún más los programas de gestación subrogada. Cabe observar que en Rusia, el uso de los propios ovocitos de la gestante está prohibido en el curso del programa de subrogación.

Se puede recurrir a la maternidad subrogada solamente por motivos de salud.

Son muchas las razones médicas por las cuales uno puede acudir a la maternidad subrogada. Fue establecida, por decreto Nº107 del Ministerio de Salud de la Federación Rusa, una lista detallada de las enfermedades e indicaciones médicas permitiendo recurrir a esta técnica, a saber: la ausencia de útero (congénita o adquirida); deformación de la cavidad uterina o del cuello uterino debida a malformaciones congénitas o a otras enfermedades; sinequias uterinas incurables; contraindicación médica del embarazo debida a enfermedades psicosomáticas; obliteración de la cavidad uterina, atrofia endometrial, aborto involuntario recurrente (tres o más de tres abortos espontáneos en la historia clínica).

Además, todas las enfermedades (los estados de salud) incluida(o)s en la lista de contraindicaciones para la fecundación in vitro son indicaciones de la gestación subrogada. Un número repetido de intentos infructuosos de fecundación in vitro (no menos de tres) que no haya permitido conseguir ni un sólo embarazo a pesar de que los embriones obtenidos siempre fueron de buena calidad, es una indicación médica fundamental para el uso de la maternidad subrogada.

Hoy en día, se puede buscar una mujer dispuesta a participar en un programa de maternidad subrogada en calidad de gestante por sus propios medios o recurriendo a los servicios de agencias especializadas.

Habitualmente, los matrimonios empiezan a buscar una madre subrogada potencial entre las candidatas más cercanas: parientes, conocidas o amigas.

Si conocen bien a la mujer a la que quieren confiar su bebé durante nueve meses, están seguros de que se encuentra en perfecto estado de salud y que no habrá ninguna dificultad con ella durante el embarazo y el parto, entonces es la mejor de las opciones.

También es preciso tener en cuenta el hecho de que el embarazo puede tener consecuencias negativas en la salud de la mujer que Vds. han elegido e influir en su estado psicológico. Además, su embarazo puede ser fuente de conflictos, de envidia e incluso de odio hacia los padres. En definitiva, puede arruinar su relación con ella.

También se puede buscar una madre subrogada en sitios Web especiales en los cuales muchas madres subrogadas proponen sus servicios. Sin embargo, Internet ofrece un terreno propicio para diversas estafas, entre otras, estafas relacionadas con la maternidad subrogada que pueden  hacerles correr el riesgo de perder todos sus ahorros. La mejor solución para encontrar una madre subrogada adecuada es recurrir a agencias especializadas que disponen de grandes bases de « pretendientes »  y asumen la plena responsabilidad de la candidatura que proponen.

Un programa de gestación subrogada con su propia madre subrogada difiere de un programa de subrogación clásico en que Vds. mismos pueden organizar los estudios médicos de la gestante y coordinar el programa, lo que, por supuesto, les permitirá ahorrar dinero en los servicios de los profesionales de este sector.

El programa se inicia cuando la pareja y la madre subrogada potencial solicitan una cita en la clínica de reproducción asistida. Les aconsejamos hacerle un chequeo médico básico a la madre subrogada antes de ir a la clínica con ella. Les ahorrará tiempo y dinero.

En primer lugar, los doctores explican a los participantes cuáles son las particularidades, las condiciones, el plan de tratamiento y el aspecto financiero del programa. Después, los padres biológicos (el padre biológico) tienen que celebrar, con la ayuda de juristas, un contrato con la madre subrogada. El contrato debe exponer todas las etapas importantes y el algoritmo de ejecución del programa.